Mes: agosto 2018

CUENTA LA LEYENDA – MAMA TONA

Cuenta la leyenda… que la escuela urbana en diferentes lugares funciono, en casas semi destruidas a los estudiantes albergo y un día su sede en una esquina del parque por fin se instaló, dos grandes salones, un amplio corredor y los baños de uso general tenían hasta su propio orinal, salida por un costado gradas había que utilizar y la calle así alcanzar luego de una pequeña reja atravesar.

Y justo en frente una tienda muy particular, allí de todo se podía encontrar desde un caramelo hasta la yuca para el sancocho y el mercado completar.

Dos viejas vitrinas de madera, una estantería medio deteriorada y un cancel hacían de mobiliario para los productos así exhibir, en una de sus paredes  el almanaque de la cabaña un tanto amarillento junto a unos pocos afiches anticuados y rotos de adorno servían al local, en el ritual de asepsia la creolina no podía faltar y su característico olor inconfundible permaneció.

Travesuras de estudiante en aquellos tiempos, los muros saltar para una chuchería entre clases o al descanso ir a comprar, así el castigo fuese ejemplar, o un grito desde la reja para que doña Tuca en su lento caminar, la ansiedad nos pudiera saciar.

Y es que como se podían los antojos aguantar, los arrancamuelas una especie de manjar de panela y coco no podía faltar por diez centavos una manotada se obtenía para con los amigos compartir.

Supercoco el turrón con mucho coco, solo en este lugar se lograba conseguir,  esta maravilla se puede comparar  con un cono de chocolate, relleno de arequipe. Pero la emoción y el encanto era destorcer aquel papel verde, el cual en un solo movimiento dejaba al descubierto una joya para degustar directo al paladar.

Ella vendía millo en pelota, con ese saborcito endulzado con miel y envuelto en platico en cuyo interior una sorpresa nunca debió faltar, y desde aquellos tiempos un refrán muy popular… “le salió en un millo” cuando se quería indicar que muy fácil era de ganar.

Mogollas y panela para las onces preparar, aquella tradición con un toque especial haber alcanzado a poderlas comprar en esta tienda que siempre estas delicias frescas estan.

Para muchos la mama de los Quinteros la han de reconocer, para otros aunque no lo puedan creer el lugar de diversión, y algunos el recuerdo de picardías de infancia.

Sus últimos años,  triste es recordar, la amputación de sus piernas la vida le cortó y en soledad su fin se vio llegar, porque casi nadie la fuimos a visitar, el funeral muy concurrido si fue y es que paradójicamente hay mucha gente que más bien a los muertos les gusta acompañar.

CUENTA LA LEYENDA… VALOR EN LA ADVERSIDAD

Cuenta la leyenda… que la vida en un suspiro puede pasar, aquellos que un día estuvieron ya no están y los que amamos con el alma rota nos la han de dejar.

La alegría de niña un saludo, una sonrisa, una palabra especial de los vecinos mayores gran regalo para mi ser fue, muchos con cariño, otros de admiración, pero todos con un valor perdido hoy, sinceridad.

Era usual, en las tardes divisarla el parque atravesar para el templo visitar, y los lunes sin falta al cementerio llegar.

La vida fácil para ella no fue, diferentes adversidades debió vivir, sin embargo aún en su aflicción era común verla sonreír.

Una rara enfermedad su cadera deformo, en sus inicios con dos palitos de muleta se apoyó y como último recurso un viejo taburete de madera su andar acompaño.

Alguna vez otro tipo de ayuda más técnica se le ofreció y ella con un gesto de gratitud no lo acepto, “cuando me canse el taburete de asentadero me sirve más”.

En algunas casas sus servicios presto y su fidelidad incomparable conservo, aun los míseros sueldos con estoica grandeza no dejaba de retribuir con un trabajo consagrado y pulcro.

Changua, Arepa, carne asada el menú de su predilección, la olla de barro, el sabor de leña  y su entrañable amor en su comida se trasmitió.

Una queja jamás de sus labios salió, las lágrimas en su corazón las guardo y una frase de cariño a muchos nos regaló.

Una madre sin igual, a varios de sus hijos debió enterrar y todos los días ella en sus oraciones los había de recordar.

En la misa en las peticiones siempre con una voz sonora y lánguida se le oía suplicar… “por mi hijo Misael, por mi hijo Rafael y mi hijo Pedro”.

En aquella época del vaticano llegaba la liga de la misa, una inscripción que con una pequeña limosna se tenía derecho a un año de misas celebradas en Roma por el mismísimo santo Papa y que hasta indulgencias los finados podían recibir.

Doña Jacinta Oliveros con sus pocos ahorros mensualmente a sus tres hijos hacia anotar para que sus penas dejen de purgar y al cielo un tiquete directo puedan alcanzar.

Hoy desde el infinito cielo nos debe observar, su eterna paz con sus hijos estar y su noble sonrisa en una gran nube se debe dibujar.

CUENTA LA LEYENDA… EL HIJO PRODIGO

Efrain Cristancho Mendoza

Efrain Cristancho Mendoza

Cuenta la leyenda… que viajando en la capsula del tiempo y el espacio con una maravilla se ha de encontrar casas coloniales de tierra pisada y bareque perfectamente enmarcando una gran plaza totalmente reverdecida y coronada por un gigantesco árbol centenario que tres hombres se necesitan para  su tronco abrazar.

En este paraíso alejado del mundanal ruido creció un ingenioso y apuesto joven quien desde los brazos de su madre experimento el abandono.

Venido del Socorro y criado con las más estrictas reglas del honor, honestidad y respeto formo su carácter el cual por siempre lo acompaño.

Aun en el imaginario esta la silueta de aquel joven con sus pantalones cortos columpiándose en las ramas del orejo o haciendo corrillo con sus amigos de la época bajo las sombras del legendario árbol.

Como todos los hijos de hogares cristianos del poblado fungió como Acólito en el templo, portando el cirial o acercando las vinajeras al altar en la celebración.

Pronto su pasión por los números y la exactitud del grupo de jóvenes se destacó y hasta el cura del pueblo lo empezó a inducir no solo en las lides de la contabilidad sino en el liderazgo municipal.

Cursos, seminarios e institutos en diferentes partes del país conocieron su gran vocación y forjaron su destino

En su pueblo grandes empresas conformo y a algunos amigos ayudo a dirigir y así su destino en poco tiempo lo llevaría a la gran capital.

Nuevos rumbos la vida le deparo, con gran éxito a la embajada llego y allí por muchos años la entidad financiera dirigió.

Algún día a su tierra quiso regresar, en el gremio del trasporte Berlinas del Fonce gerenció y su gran amigo de infancia en Coopcentral con su sapiencia lo requirió.

Grandes aportes en esta entidad logro desarrollar, transparencia, integridad y rectitud consiguió instaurar y todos los que de su labor pudieron conocer como leal, honesto e incorruptible lo pueden describir.

Sin embargo esto no fue suficiente, la envidia y codicia de algunos, presiones y cambios deshonestos quisieron hacer, tanta afrenta su ser no pudo soportar y por eso la fatal decisión a su vida un disparo puso fin.

Aunque no compartamos sangre un apellido, un padre adoptivo y un gran cariño con Efraín Cristancho eternamente nos unirá.

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